Carta de Dr Mansogo

Carta de Dr Mansogo

Wenceslao Mansogo 5 de Marzo, 2012
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Una carta de Dr. Wenceslao Mansogo, un preso de conciencia, a la UNESCO, instándole a cancelar el premio Obiang.

Estimados miembros del Comité Ejecutivo,

Mi nombre es Wenceslao Mansogo, soy médico de profesión y miembro activo del partido político Convergencia para la Democracia Social en Guinea Ecuatorial. Estoy tomando un riesgo muy grande al escribirles desde una celda sucia, maloliente y con un calor agobiante desde la Prisión Central de Bata, en donde he estado privado de mi libertad sin causa alguna, por aproximadamente cuatro semanas, como consecuencia por mi trabajo a favor de la dignidad y el bienestar de mis compatriotas ecuatoguineanos.

En 1994, regresé a Guinea Ecuatorial después de estudiar y practicar medicina en algunas de las mejores universidades y hospitales en Francia. Llegué con muchas ideas y planes para mejorar el sistema sanitario en mi país. Recibí un nombramiento por parte del gobierno para dirigir una unidad especial en el Hospital Central de Bata, pero fui despedido después intentar establecer una asociación profesional de médicos e institucionalizar requisitos básicos para la práctica de la medicina.

Después de haber sido despedido del Hospital Central, comencé a atender a pacientes de manera privada, al principio les recibía en mi casa y después venían a verme en lo que ahora es una de las mejores clínicas en la ciudad de Bata. Le puse a la clínica el nombre de “Espoir” (Esperanza) como símbolo del deseo de mis pacientes de tener una mejor calidad de vida.

Hasta mi reciente detención, mis pacientes incluían a ecuatoguineanos de todas las afiliaciones políticas, ex-partidos extranjeros con sede en Bata y altos funcionarios del gobierno actual. Estas personas venían a la Clínica Espoir porque querían atención médica de alta calidad, un derecho fundamental que el gobierno de Guinea Ecuatorial no les provee.

Desde el día 9 de febrero me encuentro en detención en la Prisión Central de Bata sin cargo alguno,  alegando negligencia profesional y  profanación de un cadáver por parte mía y en relación a la muerte de una paciente, la Sra. Isilda Mangue Engo, durante una cirugía que realicé el 1 de febrero.

Han pasado ya casi cuatro semanas desde mi detención y encarcelamiento, hechos cometidos sin orden de aprehensión que correspondiera a alguna violación a la ley de Guinea Ecuatorial. Las autoridades no han presentado evidencia alguna de que yo haya cometido un crimen. Por otro lado, una autopsia realizada por médicos del Hospital General de Bata y una investigación por el Ministro de Salud y Bienestar Social, Dr. Salmón Ngumea Owono, concluyeron que mi paciente había muero de un ataque al corazón y que no se había hecho ninguna profanación de su cadáver. Mi abogado me ha informado que el 15 de febrero, organizaciones internacionales como lo son Amnistía Internacional y Human Rights Watch  han llamado públicamente  por mi liberación inmediata e incondicional. Me ha dicho, además, que Amnistía Internacional me considera como un preso de conciencia.

Verdaderamente siento mucho la pérdida de la familia de la Sra. Mangue, pero mi detención y encarcelamiento prolongado no se deben a su lamentable muerte, sino que forman parte de los constantes esfuerzos del gobierno para suprimir mi lucha a favor de los derechos humanos de todos los ecuatoguineanos.

Por muchos años, he documentado y publicado numerosos casos de tortura, detenciones arbitrarias, muertes extrajudiciales, expropiaciones de tierra y otras innumerables violaciones en Guinea Ecuatorial. He viajado a Ginebra para hablar con el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, con respecto a las violaciones de derechos humanos que se viven en mi país. He hablado sobre estos problemas en universidades e instituciones académicas alrededor del mundo. Mi gobierno me ha perseguido de manera constante por tales acciones.  

Un gobierno responsable y transparente debería velar por el bienestar de su gente, especialmente cuando éste cuenta con vastos recursos para hacerlo. Por desgracia, mi gobierno no utiliza esos recursos en formas que beneficien a los ecuatoguineanos, por el contrario, se enfoca en gastar tiempo y recursos considerables para reprimir y abusar de su gente.

Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todas las personas tanto en Guinea Ecuatorial como en el extranjero que han hablado en mi nombre y han  pedido mi liberación; pero, lamentablemente, debo subrayar que no soy la única persona en Guinea Ecuatorial que actualmente está siendo encarcelada de manera injusta. Mediante una amplia gama de supuestas leyes y procedimientos judiciales irrelevantes, el gobierno bloquea y enmudece a muchas voces críticas, causando un daño irreparable a familias y carreras de los involucrados.

Desde el interior de esta celda, imploro a los delegados de la UNESCO a exigir al gobierno de Guinea Ecuatorial la liberación de todas las personas que fueron detenidas y se encuentran actualmente encarceladas de manera injusta. Además de esto, les suplico a los delegados analizar de manera detenida el historial del gobierno del Presidente Obiang y a que de manera cuidadosa  consideren las consecuencias de honrar al Presidente Obiang con el premio a "La investigación en las ciencias de la vida", cuando las acciones de su gobierno constantemente contradicen los ideales de su organización.

El Comité Ejecutivo de la UNESCO tiene en sus manos  contribuir de manera positiva en la lucha por una sociedad transparente y democrática en Guinea Ecuatorial, un país que necesita de manera urgente cambios y mejoras en la calidad de vida de sus habitantes.

Espero que esta carta les conlleve a reflexionar y actuar  para el beneficio del pueblo de Guinea Ecuatorial, y no solo para el beneficio del Sr. Obiang.

Sinceramente,

Dr. Wenceslao Mansogo

Bata, Guinea Ecuatorial

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